

Medidas 10 cm, realizado en madera
Pago Seguro (SSL)
Envios en menos de 72 H
Aceptamos Devoluciones sin coste
Para usar un quemador de incienso de manera segura y efectiva, sigue estas instrucciones:
Selecciona un lugar adecuado: Escoge un área plana y resistente al calor, alejada de corrientes de aire y materiales inflamables. Utilizar un posaincienso es recomendable.
Prepara el incienso: Asegúrate de que el incienso esté en buen estado, sin roturas. Si es necesario, corta la punta del palito para encenderlo más fácilmente.
Enciende el incienso: Utiliza un encendedor, fósforo o vela para encender la punta del incienso. Déjalo arder durante unos segundos y luego sopla suavemente la llama para que el incienso emita humo.
Coloca el incienso: Coloca el extremo no encendido del incienso en el soporte del quemador de incienso. Asegúrate de que esté bien sujeto.
Ajusta la posición: Alinea el incienso de manera que el humo fluya en la dirección deseada. A menudo, se orienta hacia el centro de la habitación o hacia un rincón específico.
Disfruta: Siéntate y disfruta del aroma del incienso mientras se quema lentamente. Observa cómo el humo se eleva y llena la habitación con su fragancia.
Apaga con seguridad: Una vez que el incienso haya quemado la cantidad deseada (suele durar entre 20 minutos y una hora), apágalo completamente. Puedes hacerlo sumergiendo la punta encendida en agua o simplemente apagándolo con tus dedos.
Limpia el quemador: Después de cada uso, asegúrate de limpiar cualquier ceniza o residuo de incienso del quemador. Esto ayudará a mantenerlo en buen estado y evitará olores desagradables.
Almacenamiento: Guarda tus palitos de incienso en un lugar fresco y seco, lejos de la humedad y la luz directa del sol.
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